Cuida la salud del planeta, contamina menos al conducir

Los automóviles son una causa importante de contaminación del aire y la naturaleza, si bien no podemos evitar que los vehículos emitan CO2 en el ambiente, sí podemos tomar una serie de sencillos pasos que permitirán a cada conductor poder reducir los niveles de contaminación y ahorrar dinero en el proceso. 

Según la página web El Motor, lo primero que debemos tener claro es que un vehículo contamina principalmente por tres causas: el alto consumo de combustible, derivado de una conducción poco eficiente; las emisiones de gases contaminantes, que producen los motores de combustión; y, tercero, por los residuos generados durante su proceso de reparación y mantenimiento, especialmente cuando no somos cuidadosos con nuestro vehículo.  

Para evitar las emisiones de gases contaminantes, primero, debemos conocer que todo motor de combustión por medio de gasolina genera humo que se vierte directamente en la atmósfera. Este humo tiene un componente llamado CO2, el cual es el principal causante del calentamiento global.  

 Si queremos disminuir la producción de estos gases en nuestro vehículo es importante seguir los siguientes pasos: 

  • No dejes el vehículo en marcha. Si vamos a parar para revisar algo o esperar a alguien, lo mejor es detener el motor del vehículo y evitar la práctica de tener el motor encendido por el aire acondicionado.  
  • Inspecciona el motor. Una mala combustión del motor puede producir una mayor cantidad de humo. 
  • No aumentes la velocidad. Es conveniente evitar los acelerones y moderar la velocidad como una solución contra la huella de carbono. 
  • Revisa el tubo de escape y el catalizador. El sistema de escape de los automóviles es el lugar donde se atrapa el máximo de sustancias derivadas de la combustión antes de ser emitidas a la atmósfera, por ello revisar su buen funcionamiento y que no existan fugas se vuelve clave. 

Para reducir el alto consumo de combustible, podemos:  

  • Chequear los neumáticos una vez al mes. Revisa en frío el estado de la banda de rodadura, su profundidad y la profundidad del dibujo de la misma.  
  • Planificar la ruta de trayectoria y anticipar las maniobras. Opta por la vía más corta y la menos congestionada, mientras lo haces, evita frenar o arrancar bruscamente. 
  • Revisa el filtro de aceite. Un motor bien lubricado expulsa menos humo, además, mantener este filtro siempre limpio influye directamente en la cantidad de consumo de combustible.  

Y por último, la contaminación no solo se produce por los gases que salen del vehículo, sino también, por los residuos que se generan a partir de cambios en sus piezas, líquidos y otros repuestos que derivan del mantenimiento, roturas o desgastes. En este punto, se vuelve clave el cuidado óptimo del automóvil a lo largo de su vida útil, realizando las revisiones periódicas necesarias para evitar que el vehículo sufra mayores deterioros con el tiempo o el uso. 

Si tu vehículo se encuentra demasiado viejo y solo acumula averías y necesita reparaciones, es probable que contamine mucho más. En este caso lo ideal sería plantearse la adquisición de un vehículo nuevo y seguro. Siempre toma precaución y verifica el historial mecánico del vehículo que estás por comprar, puedes solicitarlo a través nuestro decodificador VIN

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